jueves, 7 de octubre de 2010

Del uso indiscriminado de la moda deportiva

Yo fui a un colegio de curas y se lo echo en cara a mis padres de vez en cuando. Tengo un recuerdo pésimo del 'cole'. En aquel sitio te mandaban notas a casa hasta por respirar. Como se ha ido demostrando después, siempre me he desenvuelto mejor ambientes más cercanos al libertinaje que al férreo marcaje (rima consonante, que es la que tiene mérito). La mejor anécdota que me dejó el 'cole' fue cuando un día un profesor me llamó a la tarima (sí, ese escalón tan franquista).

- Juan, veo que hoy te estás rascando mucho la entrepierna. ¿Tienes algún problema?- me dijo con una naturalidad que yo noté algo rara. Claro, que no fue a preguntarle al más reservado de sus alumnos.

- Me alegro que me hagas esta pregunta (como dicen los políticos). En primer lugar, me he despertado un poco 'pegao' esta mañana, pero me he duchado como siempre. Con las prisas se conoce que me he dejado algo húmeda la zona escrotal, entonces se crea una peliculilla que genera bastante incomodidad. En segundo lugar y de forma complementaria, estos vaqueros que llevo me vienen bastante pequeños y mi madre los acaba de lavar. Así que llevo las partes bajas como si fuesen unos filetillos de lomo de cerdo en adobo y envasados al vacío.- Obviamente no respondí esto porque habría supuesto una comisión de investigación clerical sobre el estado de mis huevos. Pero una vez pasados los años, creo que habría sido una respues bastante certera.

El tema es que en mi colegio no dejaban llevar chandal. A partir de primero de la E.S.O., todo el mundo tenía que vestir con decoro y llevar un petate con material deportivo cuando había Educación Física. Siempre fui muy crítico con esta medida, a mi me flipa el deporte, y ver como la hora de Gimnasia se quedaba en cuarenta minutos entre cambios de vestuario era una putada. Por no hablar de la cantidad de gente en vez de ducharse se mojaba el flequillo. "¿Y el flequillo de la axila? ¿Ese no tiene derecho a agua? ¡so gorrino!" 'So' es una palabra que se está perdiendo, no digo usarla ya como preposición que es lo que toca (similar a 'Bajo' para los más modernos preposicionalmente hablando), pero como aumentativo tiene su gracia.

En esta tesitura y viendo que no puedes comprarte el último modelo de chandal de táctel de Nike porque no lo usarás, no queda otra que preocuparte por ir agusto y bien vestido auque sea en vaqueros. Esa última frase es la clave de todo, lo único que agradeceré de mi colegio de por vida. ¿Por qué? Muy sencillo; nunca me pareceré a estos dos.

Al joven:



O a su bisabuelo:

lunes, 20 de septiembre de 2010

Federico Renault, la historia de una furgoneta

Creo que lo más español que se puede encontrar en el mundo es un hombre de Cuenca paseando su reluciente y brillante Renault Express (o sucedáneos) por el centro de Madrid a 20 por hora. Y es que aquí ha arraigado más que en ningún otro sitio un modelo de coche tan infame como apreciado por la población rural. ¿Pero quién inventó este novedoso concepto?

En Francia siempre fueron mucho de casarse entre primos y hermanos. Los Renault eran en los albores del siglo XX una especie de borbones de la Locomoción. Vivieron la Belle Epoque como Antonio Vega la 'Movida Madrileña'. Aquello era un no parar de fiestas, 'premieres' y otros eventos que más de una vez acababan en lo que se conoce como 'Gatillazo de Brugal'. La Renault Express nació de una excepción en la que no había ron de importación y bebieron ron 'Petit Noir', que más tarde sería el 'Negrita' de toda la vida de dios.

Nueve meses después Sinclética dio a luz en el Ejido (Almería) a Federico Renault. A su madre aquella fiesta le pilló en Francia por culpa de unos programas de intercambio experimentales que había decretado Alfonso XIII. Hacía un casting de chicas, escogía a las más guapas (según el canon de belleza de la época, mucho más anchas de tobillo y gobanilla que lo que se lleva en la actualidad) y se las llevaba a Francia, así era.

Federico nunca fue reconocido por el imperio de la locomoción, pero le mandaban todos las navidades un catálogo y un llavero, eso dejaba entrever que se le tenía en cuenta. Incluso un verano poco antes de morir su padre, se le invitó a pasar unos días allí y conocer la fábrica de París. Acaban de incluir por convenio laboral que uno de cada cinco coches había que quemarlo, "allí somos más de quemar iglesias", aclaró Federico sincerándose.

Años después y ya con un hermanastro suyo en la dirección de la empresa Federico tuvo una idea. Había heredado unas tierras y había plantado unos tomates y necesitaba un vehículo especial. Así que mandó una servilleta del bar de debajo de su casa con un concepto:



En otra servilleta adjuntaba el siguiente mensaje:
"Haciendo un cálculo rápido, creo que aquí puedo meter 300 kilos de tomates y diez o doce jornaleros. Además, se lo he enseñado a mis colegas del pueblo y todos comprarían, de verdad... que esto aquí lo va a petar".

martes, 7 de septiembre de 2010

En el cine todo es posible

Hace algunos meses escribí este post en en el que hablaba de las formas que a mi entender existían para evitar la alopecia. Había cuatro; el bisoñé, la peluca, el injerto y la administración y dirección de pelos. Ayer pasando por una marquesina de autobús vi un cartel de la nueva película de Nicolas Cage. A diferencia de Javier Cámara o Santiago Segura, a Nicolas le está costando mucho aceptar el poder de la genética.

Estas son algunas imágenes suyas en su vida pública. Cage ya ha tenido algún que otro encontronazo con periodista por el mero hecho de dirigir una mirada al incipiente cartón. No entiendo que se lo tomara a mal, si estuviese bizco o usara un talla cien de sujetador, ese mismo periodista también habría mirado. Vamos, que no se estaba riendo de él ni nada, no es compara esta mirada a la que se hace cuando hablas con una persona con muchas verrugas. En ese momento se mira a los ojos.

Mira Nicolas, tienes 46 castañas y el dinero por castigo, por lo que estás muy por encima de la media. Vale que un peinado chulo ayuda a ligar, pero seguro con varios millones de dolares en Caja Cincinatti tampoco debe ir mal el asunto. Aunque últimamente hay noticias que dicen que uno de sus asesores le ha dilapidado parte de su fortuna. Malos tiempos para Nicolas.

Después de este párrafo voy a poner algunas imágenes del otro 'yo' de Nicolas, el personaje de ficción. Llama mucho la atención que Cage en estos últimos años solo coja papeles de películas fantasticas y de ficción, donde siempre ha de buscavidas o héroe pseudomedieval. Roles que casualmente siempre se calzan una melena andrajosa y perrofláutica. Ojo, esto está muy bien si eres Viggo Mortensen u Orlando Bloom, pero claro... tu no puedes aparecer en la 'premiere' del largometraje prácticamente calvo y luego aparecer en la cinta siempre como si fueras Sansón.

No sé, igual soy yo el único que ve esto un poco raro.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

sábado, 28 de agosto de 2010

Dos medidas que valoraría positivamente en un programa electoral

1. Devolver la repostería industrial a los colegios españoles. Se habla mucho de la prohibición de los toros en Catalunya, que si es una decisión tomada desde el revanchismo, que si sólo se prohíbe por ser un icono de lo español. Pero en cambio dice nada de la prohibición de venta de bollería industrial en los colegios españoles. Que viendo a las hijas de algunos políticos, podría ser que también se hubiese tomado desde el revanchismo.

Para un niño, un Bollicao representa el momento de mayor satisfacción de la semana y supone un acto de rebeldía en toda regla. Ya sé que es una mierda de acto de rebeldía comparado con esos suicidas que escuchan Pereza o el Canto del Loco, pero me habéis entendido. Yo me considero un fiel defensor de la repostería industrial en todas sus vertientes. No hay nada más hermoso en el mundo que un paquete de Donettes con la promoción que te regala dos unidades más. Que por cierto siempre está disponible en las tiendas de chinos.

2. El anterior es un motivo menor comparado con este. Esto más que una idea es algo que exijo se corrija ya porque me está haciendo la vida imposible. Pido a Gobierno encarecidamente que renueve el logotipo de los estancos. Me atrevería a decir que es peor ver ese logo que fumarse tres cajetillas diarias. Aquí lo copio, observadlo.



Se habla mucho del de Carrefour pero este es infinítamente peor. ¿Qué coño se supone que es eso? Parece un poco la primera idea que tuvo el tío que dibujó el casco que lleva el malo de “Les Tortugues Ninja” (Si si, es catalán porque yo las veía allá por 1990 en el Canal 9, que se pillaba cuando había buen tiempo en Albacete). Si es que hace falta bastante tiempo para saber que: 1. Ahí hay una “T” y que es de Tabaco. 2. Que lo de fuera, lo amarillo, intenta describir la forma de una hoja de esa misma planta.

Además, si te estás gastando un pastón en llenar de vías de AVE todo tu país, no creo que pase nada por hacer un concurso de propuestas gráficas. Si ya has cambiado el antiguo Renfe (que me da que los diseñó el mismo sinvergüenza), el de Correos y alguno más…si es que por parecer parece hasta franquista. Tomás Gómez tiene una buena oportunidad de cambiar el mundo si anunciase alguna de estas medidas, pero no lo hará. Resulta que les corre más prisa acabar con la corrupción.

miércoles, 25 de agosto de 2010

¿Por qué tengo pasar mis "tuppers" por ahí?

El otro día estaba en la estación de tren de Albacete dispuesto a coger el tren para volver a Madrid, que venía con retraso, como es habitual. Es habitual que yo coja ese tren y también que vaya con retraso, por puntualizar. Lo que no es habitual es que llevase una mochilla pequeña con ropa y una más grande con "tuppers" de especialidades variadas de mi madre. Tras enseñar el billete y el consecuente carnet joven, encaré la máquina de rayos x.

-Hola. Buenas noches.- Saludé al guardia de seguridad, que por cierto era árbitro cuando yo jugaba al fútbol en la categoría de alevín de segundo año.
-No, no. La otra bolsa también tiene que pasarla señor.- Me dijo cuando ya estaba para recoger la mochila.
Aiba! Se me había olvidado.- Me quedé pensando un rato y volví a la carga.
-Pero Floro (como se llama el individuo, que dicho sea de paso, nunca ha tenido muchas luces) esto son "tuppers" de mi madre.-
-Nada, nada, eso tiene que pasar por el scanner.- Empezaba a ponerse intransigente, y jode bastante cuando una persona que es así cortica se te pone chulo.
-Vamos a ver, pero qué necesidad hay de dar un baño de uranio al pollo con almendras de mi madre. ¿Qué medida de seguridad es es?.- Y ya no sé cómo seguir...

sábado, 14 de agosto de 2010

El día que sin querer me convertí en un director de recursos humanos muy especial

Alquilar piso es parecido a echarse novia. Tiene que pasar un tiempo para que conozcas sus defectos, su cosas buenas y sobre todo… quien ha estado ahí dentro antes. Hace algo más de un mes que he alquilado un piso con unos amigos y esto es lo que ha pasado:

Yo siempre he dormido a prueba de bombas, podría tener a media Suráfrica tocando la vuvuzela que aún con esas echaría más de doce horas grogui. Al principio estaba yo solo en el piso, tengo la “suerte” de ser el único que trabaja en verano. Pasaron unos días y me daba la sensación de que alguien llamaba a casa por la noche, tocaban al timbre y se iban. El típico gamberreo de niños, pero a las cuatro de la mañana.

Pasó un tiempo sin ocurrir, o al menos que yo me enterase, pero a la semana los timbrazos volvieron. Una noche en la que dejé de beber CocaCola sin cafeína decidí coger el telefonillo.

- ¿Si? ¿Quién es?- Dije con voz despejada y bastante clara.-
- ¿Es aquí lo de las chicas?- Soltó una voz de estas así roncas de hombre pueblerino de metro setenta, entradas y camisa de seda.
- ¿Qué dice señor?- No lo había entendido muy bien, aunque igual no quería entenderlo.
- ¡Es que se escucha muy mal esto! Venga, abre ya, que traigo los sesenta euros preparados.- Esto si que no lo entendí, lo narro así porque supongo que sería lo que dijo.
- Espere señor, que salgo y hablamos por el balcón- Salí como uno va por casa en verano, en calzoncillos y una camiseta vieja.- ¿Qué quiere a estas horas hombre? Que ya estoy hinchao de que llaméis a estas horas.-
- Ay pájaro… ahí en calzones. ¿Acabas de terminar la faena o qué? Ábreme venga, que la última vez que vine eran tres, alguna tendrás libre ahora mismo.- Ya me olía mal la cosa. El tío era además de estos que tienen varias verrugas por las cara. Colocadas al azar, como si fuesen minas.
- ¿Tres qué? Pero no ve que yo estaba intentando dormir.- Ya se me notaba medio enfadado y más viendo que el señor este con tantas verrugas se me quería meter en casa.
- Pues tres chicas, que va a ser. Pero nada, si están las tres ocupadas me voy. Dilas que ya volveré mañana, que la mujer se ha ido a la playa con dos amigas.- Ahí acabó la conversación. Con ese “dilas” que me ha dolido escribir por dos veces. Sabía por donde iba, pero creí que se habría confundido de calle, piso, casa, ciudad o verruga.

Tres semanas después veo que me llega un mensaje en Facebook de uno de mis compañeros que estaba veraneado:

Juan, acabo de encontrar más de 1200 entradas de Google sobre nuestro piso. Antes era una casa de esas que se dedican a repartir felicidad. PD. Eran tres canarias, 60 el completo. No lo hagas por menos, que la finca debe mantener su caché. Jajajajaja!!

El caso es que me resultó raro que todas las habitaciones tuvieran cama de matrimonio.